Cambiando cosas (o intentándolo)
Hoy comienza un nuevo mes: Septiembre. Mes en el que acaba el verano, en el que los niños vuelven al colegio, y en el que yo me propongo cambiar varias cosas. En los últimos dos meses me han pasado gran cantidad de historias. Cositas en las que he errado y otras en las que he acertado de pleno, pero lamentablemente los errores pesan más que las cosas buenas, algo que hay que cambiar. Así, he decidido modificar algunos aspectos de mi vida con los que no estaba (ni estoy) del todo contento.
Se podría decir que este verano no ha sido como tenía pensado en un principio. Me han pasado muchas cosas de las que no estoy contento, así que es hora de hacer cambios drásticos. Demasiadas emociones juntas no me han venido bien, desde luego.
Vosotros mismos habéis podido comprobar como el blog se quedaba semanas sin actualizarse, o ponía entradas que no venían a cuento. La inspiración se me ha ido de vacaciones y escribir sin tener nada que contar no es bueno, nada bueno. He intentado poner algo de interés, pero me quedo sin palabras. Tengo un par de entradas preparadas para publicar, pero me falta completarlas y no se cuando podré, así que sólo puedo prometeros ponerlas cuanto antes.
Los Lunes musicales también se han ido al garete. Mucha ilusión al principio, pero no he podido seguir con la serie. Otra cosa que tengo que retomar.
El aspecto del blog ha cambiado durante los últimos días, pero también me faltan cosas por perfeccionar. Se ve bien, pero no como yo quiero, así que toca darle al código buscando la fórmula perfecta. Al menos, ahora tarda menos en cargar.
Por último, queda mi vida personal, el aspecto donde más flaqueo ahora mismo. Todo parece perfecto, pero no lo es. Sólo os puedo decir que este tema me lo voy a guardar para mi; calladito estoy más guapo. Creía haber encontrado todo lo que me faltaba, pero es mentira. El castillo se vino abajo cuando más lo necesitaba. He conocido gente maravillosa, pero me da la sensación de que falta algo más.
No me queda otra que cambiar las cosas de las que no estoy contento. A partir de mañana intentaré arreglar todo eso que me hace pifiarla en momentos clave. No os preocupéis, tendréis más noticias de mi en próximos días, así que estad atentos (sobre todo a las redes sociales, que es donde más presente estoy).
Mientras tanto, os pido disculpas por esta entrada en plan lloro, pero es lo que hay.
“Mientras hay vida hay esperanza” – Refrán popular








